domingo, 26 de marzo de 2017

La divulgación de la Verdadera Ciencia

La importancia de la divulgación de la Ciencia


La Ciencia, una criatura que ha tenido una vida difícil, que en sus inicios llegó al hombre a través de invenciones como la rueda o la llama que apareció quizás por el impacto de un rayo sobre un árbol, sorprendiendo a los cavernícolas presentes, y que no hizo más que florecer y crecer con el paso de los años. Pero incluso esta inocente criatura ha pasado por épocas muy oscuras, empezando por el Gran Incendio de la Biblioteca de Alejandría, donde se perdieron innumerables cantidades de libros con información que aun en esta época no ha podido recuperarse, y que los intelectuales del mundo aun lloran su pérdida. Pero ese evento fue algo accidental, algo que ninguno de los presentes esperaba y que, aunque ciertamente fue un evento trágico e incomparable, no tiene comparación alguna con los eventos que transcurrirían siglos después, en lo que conocemos como la Edad Media, Rodrigo Borgia, también conocido como el Papa Alexander VI, organizó la quema de todos los libros que contuviesen información que afectara directamente a los de la religión dominante, es decir, el único libro que debía sobrevivir era la Biblia, y solo contadas personas podían siquiera colocar sus ojos en éste. Fue entonces que se promulgó el gran oscurantismo que cubrió al Mundo Europeo por tantos años. No fue sino hasta el gran Renacimiento que las mentes más imponentes del mundo llevaron a la humanidad hacia un rumbo no visto desde hacía siglos. Algunos dicen que si la Edad Media nunca hubiese ocurrido como lo cuentan los libros de historia, quizás la humanidad estaría a un nivel solo comparable a los libros de ciencia ficción, pero algunos letrados dicen que la humanidad tuvo que sufrir un gran golpe para poder recuperarse de sus heridas y encontrar un nuevo camino a seguir, pues se puede decir, que el ser humano se encontraba “estancado” y la gran pérdida durante la Edad Media sirvió para recordarles el camino que se había perdido. Todo esto es especulación claro, pues no se puede arreglar lo que ya pasó, y menos durante medio milenio.
Pero con esta gran perdida, se ha logrado un avance en todas las áreas del conocimiento, las cuales se encontraban conectadas a un nivel casi nuclear, pues ninguna área se despreciaba, todo trabajaba en una armonía necesaria, pues las artes manejan cálculos precisos, y la medicina estudia al cuerpo con dibujos y esquemas minuciosos. El arte no se debe describir únicamente como “hacer dibujos o escribir poemas” pues para alcanzar el verdadero conocimiento debe tenerse control sobre todas y cada una de las áreas, inclusive la fe. Algunos estudiados en épocas recientes aclaran que no es necesario ser ateo para ser un “genio” o saber muchas cosas, incluso algunas de las mentes más brillantes, como Isaac Newton y Albert Einstein, manejaban un modo de pensar alterno a cualquier otro. Newton manejaba una línea de pensamiento que se hallaba balanceado entre el creer y el no creer, y Einstein se veía a sí mismo como “No un ateo, pero agnóstico” es decir, no negaba rotundamente que hubiese “algo ahí”. El conocimiento no se basa en negar rotundamente la importancia de alguna de las áreas solo porque las demás sean inmediatamente más eficientes, pues si se deja de lado lo que ya se conoce y se empieza a observar el mismo problema desde una nueva perspectiva, sin obviar lo que se tenía previamente, se puede descubrir que los problemas se pueden solucionar, e inclusive de una manera más eficiente y que llevará a mejores maneras de estudiar y avanzar la civilización.
Por ello, no se trata solo de hacer correr la voz de que se encontraron 7 planetas nuevas a 40 años luz de distancia y que la gente milagrosamente se dé cuenta de que la astrofísica no es tan inútil como se pensaba. Hacer crecer el conocimiento viene de la raíz misma de la humanidad, estudiar en unísono cada aspecto del universo, tanto los números, como las letras, los diseños y las recetas, todo se encuentra en un balance que muy pocas personas han logrado conseguir, y ciertamente son esas personas las que han llegado a un estatus sinigual, pues han aplicado todo ese conocimiento armónico para el crecimiento de la especie humana. Por ello, si alguna vez te encuentras con un letrado de las ciencias tomando un pincel y estudiar el diseño y la forma del cuerpo humano, y cómo los poemas antiguos fueron creados, no le trates a él como loco y a esos temas como pérdida de tiempo, al contrario, acompáñale en su búsqueda del conocimiento, es posible que ambos logren descubrir lo que las antiguas civilizaciones nos querían contar antes de aquel incendio en Alejandría.
Leonardo David Ospino Reales

domingo, 26 de febrero de 2017

El Gran Dictador de Charles Chaplin



La época del cine silencioso termino hace aproximadamente un siglo, y leyendas de esa época aún se hablan en nuestros días. Charles Chaplin, el máximo exponente de dicho género, era reconocido por su humor y sus películas que tomaban tramas sencillas para la comprensión de la persona común, por lo que no se requería pensar mucho al momento de sentarse en un cine a ver a un sujeto bigotudo hacer locuras. Todo esto cambio en 1940, en mitad de la Segunda Guerra Mundial, cuando varias naciones hacían películas de propaganda a favor de su nación y del bando al que pertenecían, una película, llamada El Gran Dictador, protagonizada por el legendario Charles Chaplin, que mostraba las desventuras del humorista en la Alemania nazi.
Antes de proseguir, se debe aclarar la situación por la que pasaba el mundo y el cine mudo. Como se dijo antes, las personas estaban muy acostumbradas al cine mudo de Chaplin y por ello no esperaban en ningún momento que éste emitiera ninguna palabra, ni siquiera un alarido de dolor al lastimarse; y el mundo se encontraba en una época oscura, ya que después del fin de la Primera Guerra Mundial, en aquel entonces llamada “La Gran Guerra”, millones de personas perdieron sus vidas, tanto armados como civiles, lo que dejó un mal sabor de boca en todo el planeta, y las personas llevaban consigo un sentimiento cabizbajo y un desaire que, no fue hasta varias décadas después, se escaparía de ese sentimiento. Las naciones, igualmente, se encontraban en una situación de tensión y conflicto tal, que les importaba en lo absoluto la muerte de uno de sus compatriotas, solo con tal de llevar a la muerte al bando contrario. La lucha de poderes era regia y los armamentos iban evolucionando más y más, tal es el caso de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que, gracias a que las naciones enemigas no habían alcanzado ese nivel de poder, llevaron a la Segunda Guerra a su fin. Pero antes de eso, las balas salían volando de ambos bandos y no se veía fin a tan macabra situación.
Es por esto que, a sorpresa de todos, la última persona que se esperaba, rompió el silencio y habló por primera vez a todo el mundo. Chaplin era el único cineasta en el mundo que realizaba aun películas mudas, y, el Gran Dictador, acabo siendo su más exitosa película, gracias al poderoso mensaje que esta llevaba consigo. En la película, Chaplin interpreta dos personajes, uno el dictador Adenoid Hynkel, parodia de Adolf Hitler, y el otro un barbero sin nombre. Ya que Chaplin interpreta a ambos personajes, el barbero humilde es confundido al final de la película por Hynkel, así que es puesto en frente de toda la nación de Osterlich, una nación ficticia que estaba siendo invadida por Tomania, parodia de Alemania. Es entonces, por primera vez, en frente de todo el mundo, que Chaplin habla, y pronuncia quizás, el discurso más importante de la historia.
Chaplin comienza de una forma calmada, afectado por las imágenes que ha visto a través de esta guerra, y con el trauma de los estragos que dejó la guerra anterior, pero después levanta poco a poco la voz, y sus ojos muestran decisión y una actitud firme, que no importaba lo que le hicieran, no iba a detenerse hasta que sacara todo de su pecho y dijera la verdad, de sus sentimientos hacia la guerra y quienes la auspiciaban, sino sobre las dictaduras, el nazismo, el fascismo y el antisemitismo. Chaplin tilda a los nazis como “hombres-maquina, con cerebros y corazones de maquina” resaltando que a ellos no les importa la vida de los que luchan, pues para ellos son solo máquinas de matar. No los ven como personas, pero Chaplin sí. El anuncia que las guerras son nacidas del odio y de las ansias de poder, y que las personas deben ser libres y alejarse de ese odio, de no dejarse dominar de las manos asesinas de los aliados nazis, que la democracia es la ruta para que todas las personas tengan igualdad de oportunidades, por encima de los líderes militares, las personas pueden elegir sus propios caminos, y que al final, después de tantas lágrimas, el cielo se abrirá ante nosotros. Su discurso no acaba ahí, pues, a través de la radio, se dirige a su mujer, Hannah, gritando con ahínco, que un nuevo mundo vendrá, uno libre del odio, y que la esperanza por un futuro glorioso para todos está por venir. Y ahí, justo cuando acaba de decir sus palabras llenas de fe, es entonces que la película acaba.
Inicialmente, debido al impacto que dejó el escucharle hablar por primera vez, las personas se indignaron y se alejaron furiosas de la película. Pero después, en mitad del conflicto, cuando veían la oscuridad a la que el mundo se dirigía, fue entonces cuando voltearon sus miradas al Gran Dictador, y se dieron cuenta. Las palabras de Chaplin tenían poder, y hablaban la verdad, no solo del gran daño que esos dictadores le hacen al mundo, sino de la luz de la esperanza que nunca deja de brillar, porque eso es lo que nos hace humanos. A través de la oscuridad más agobiante, la luz de la esperanza jamás dejara de brillar.

Leonardo David Ospino Reales

martes, 21 de febrero de 2017

Autoevaluación

Yo, Leonardo David Ospino Reales, como estudiante de la Escuela de Ingeniería Julio Garavito, actualmente cursando la carrera de Ingeniería Industrial he aplicado los conocimientos que he adquirido a través de los años, como practicante de la lectura diaria, y lo aprendido en la clase de Expresión Oral y Escrita, y Taller de Lectura y Escritura. He procurado hacer cada uno mis trabajos lo más puntual y aceptable posible, siempre procurando una calidad a la par de la esperada por nuestra profesora. Igualmente procuraré realizar cada uno de los trabajos propuestos con mayor anticipación para evitar algún contratiempo. La nota de ésta Autoevaluación la dejaré a juicio de nuestra profesora, Cristina Salazar Perdomo, quién, mejor que cualquier otra persona, decide de forma imparcial la nota que cada uno de nosotros se merece por su trabajo.

Muchas gracias,

Leonardo David Ospino Reales
C.C: 1.065'63.009 de Valledupar
I.D: 2138856

sábado, 18 de febrero de 2017

Reseña "Metzengerstein" de Edgar Allan Poe

Metzengerstein: Metzengerstein de Edgar Allan Poe


POE, Edgar. Metzengerstein. Editorial Saturday Courier, Estados Unidos, 1832. 6p.

 
Esta obra fue escrita por el crítico literario, editor y escritor norteamericano, Edgar Allan Poe, quien vivió y falleció durante la primera mitad del siglo XIX, llevando una vida difícil, siendo abandonado por su padre y su madre falleciendo al año siguiente, el destino para Poe fue riguroso, lo cual se puede apreciar en sus obras oscuras y de terror, siendo la más famosa de sus obras “El Cuervo”, que recibió una crítica exaltante inmediatamente después de su publicación. Poe es reconocido como uno de los grandes pioneros del género de horror y el misterio, y esto se puede apreciar en su obra “Metzengerstein: Un Cuento a Imitación del Alemán”, que cuenta de la rivalidad entre dos familias, los Berlifitzing y los Metzengerstein en algún lugar de Hungría durante, según el mismo Poe, una época donde la reencarnación era parte de la misma vida.

 
La historia se centra en el joven heredero de la familia Metzengerstein, que, después de un incendio que consume la vivienda de los Berlifitzing, se apasiona por un corcel de color rojizo como las llamas, y que, por una especie de revelación, causa que ambos formen una conexión tal, que mantenía a todas las demás personas alejadas. Poe se expresa durante toda la obra de una forma elegante y usando palabras poco comunes, incluso llegando a usar latín durante ciertas ocasiones, lo cual dificulta la lectura para muchas personas, pero el contexto general de la historia se puede entender después de un par de repasos. Los mensajes de Poe resultan, en muchas ocasiones, profundos y difíciles de comprender, lo que confunde al lector pensando que son solo historias de terror, pero en ésta ocasión, nos muestra que el desastre puede esparcirse como un incendio.


Poe es, con mucho crédito, reverenciado como un ilustre en el área de la literatura oscura, y éste muestra una especialidad al mostrar un personaje que desciende poco a poco a un estado decaído e irreconocible. También muestra la actitud que puede tomar alguien que ha pasado por eventos traumatizantes, pero no entra directamente en su siquis, lo cual deja al lector desconectado de cierta forma del protagonista de la historia. Poe trata la historia de una manera personal, como si formara parte de su legado familiar, pero igualmente como si fuera una leyenda del folclor de la región, lo que demuestra el apego que Poe sentía por éstas historias y sus personajes. Al final, saliéndose de un tema de rivalidad entre familias, entrando a un tema supernatural, el joven parte con su fiel bestia a esparcir el fuego, como Poe contó historias macabras que se esparcen independientemente de las épocas.

Leonardo David Ospino Reales